martes, 7 de mayo de 2013


QUERIDA EXALUMNA/ALUNNO, RECUERDAS ESTE HIMNO?, TE LO DEDICO

HIMNO DE LA PRESENTACIÓN
En espíritu todos unidos,
En abrazo fraterno de amor
Fresca savia de tronco robusto
Sueño azul de la Presentación.
De ideales conquista gloriosa
Codiciándolo está el corazón
Cual cosecha de estrellas fulgentes 
Y trigales en constelación.

Nuestras almas cual ninfas bullentes
Sean cáliz de todo sabor
Ritmo alegre y eterno que late
Al latir de la Presentación.

Juventud animad nuestro brazo
Nuestro pecho se enciende en ardor
Y marchemos las manos unidas
Como hermanos y hermanas hasta Dios.

En panales de amor libar puedan
Corazones, piedad y virtud, cuando posen
Su planta en el mundo
En sus huellas florezca la luz.

Todo alumno entronice en su vida
Esta sola palabra verdad
Sencillez el crisol de sus obras
Y el camino de su integridad.

Del deber en el yunque sagrado
El trabajo también redentor
Pueda hacer nuestra vida fecunda
Para darla y servir la hizo Dios.

Tras las huellas que suben al templo
Coloquemos del alma una flor.
Ella es guía, modelo y ejemplo y
Tras ella LA PRESENTACIÓN.



MARIE POUSSEPIN, MUJER EXTRAORDINARIA, TE INVITO A QUE LA CONOZCAS...

DOURDAN Ciudad real, antigua ciudad de los capetos, con su recinto fortificado a orillas del Orge, atravesada por dos vías principales: la calle de chartres, y la calle de Etampes.
Casa de la familia Poussepin donde nació nuestra fundadora el 14 de Octubre de 1653 sobre esta calle de Estampes estaba situada la casa de la familia Poussepin, donde nació MARIE POUSSEPIN el 14 de Octubre de 1653, como lo recuerda la placa que fue colocada en sus muros en 1953, al celebrar el tercer centenario.
La familia Poussepin se estableció en Dourdan a partir de 1616. Claudio y Juliana se casaron en 1651. En esa época había dos parroquias: San Pedro, de la cual hoy solo quedan ruinas y Saint Germain, Iglesia bien conservada aun, con sus atrevidos contrafuertes y sus altas flechas.
En 1663 se instituyo en Dourdan la cofradía de la CARIDAD, en la parroquia de San Pedro, formada por un grupo de señoras y jóvenes que llevaban una vida fraterna y se dedicaban al servicio de los enfermos, con gran abnegación. Julienne Fourrier fue elegida como primera tesorera. Mas tarde Marie Poussepin fue también tesorera y superiora. Continuo en su trabajo hasta después de su traslado a Sainville. Como tesorera administraba los fondos de la cofradía atendía los gastos a favor de los pobres, los servia cuando era su turno, visitaba a los enfermos indigentes, les llevaba bebidas y comida.
La familia Poussepin tenia una reputación de sólida piedad, de adhesión a la iglesia y a la parroquia.
Cerca de la casa se hallaba la Escuela de las hijas de la Instrucción Cristiana, fundada en 1658,fue allí donde Marie aprendió a leer y a escribir. Estas Hermanas se dedicaban a la instrucción de la juventud de la ciudad y del campo, enseñaban gratuitamente a escribir y a ganar su vida con el trabajo de punto para la manufactura de prendas de seda.
Económicamente Dourdan vegetaba... pero las transformaciones emprendidas por Marie Poussepin la llevaron al segundo puesto industrial después de Paris. Bajo la dirección del Padre Mespolie entra a formar parte de la Tercera Orden Dominicana, con el nombre de Hermana Catalina.
Dedicada a la oración, al ejercicio de la caridad, al cumplimiento de sus deberes en la Cofradía y en la Tercera Orden, para los últimos años de su estadía en Dourdan. A fines de 1695 se traslada a Sainville, fiel a la llama del señor y de los pobres.....
SAINVILLE durante el invierno 1695-1696 MARIE POUSSEPIN deja a Dourdan para ir a establecerse a este sitio a 17 kms. de distancia. Toma primero una casa arrendada, en la calle de Etampes y allí comienza su obra. Esta casa se conserva, pero no pertenece a la Congregación.
En la calle de la Puerta de Orleáns, adquiere la propiedad de la primera parte de la casa que en 1697 escritura a Noelle Mesnard, casa que se fue agrandando con adquisiciones posteriores: es la Cuna de Congregación, casa rica en historia que encierra tantos recuerdos.
En 1718 construyo allí la capilla consagrada a Nuestra Señora de la Presentación. Unos años mas tarde se construyo un pabellón sobre la fachada, que ahora ya no existe. Y en 1736 firmo el acta del contrato de la construcción del pozo.
A su muerte, en 1744, Nuestra Madre fue enterrada en el subsuelo de la capilla.
La comunidad permaneció allí hasta la dispersión de 1793, en el momento crucial de la revolución. En 1796 el convento fue vendido como "bien nacional". Paso casi un siglo desde entonces hasta el tiempo en que por fin pudo volverse a adquirir la propiedad, por nueva compra, en 1886, bajo el generalato de Mere Du Calvaire.
Entre tanto, durante el gobierno de Mere Saint Pierre, la Congregación abrió de nuevo una casa para reemprender la misión de Sainville, en otro lugar. Desde allí hicieron todas las búsquedas, hasta lograr la recuperación del cuerpo de Nuestra Madre Fundadora, en 1857, con la ayuda del Padre Gervais, Capellán de la Casa Madre. Desde entonces trajeron los restos a la Breteche.
Gracias a los documentos que se conservan, la casa ha sido reconstruida tratando de guardar los detalles de la casa original de Mere Poussepin.
La llama apostólica que concibió este proyecto audaz nos revela la intensidad y la profundidad de la vida de intimidad con Dios que llevaba Nuestra Madre Fundadora desde hacia tanto tiempo y que los designios de Dios no habían permitido todavía expresar.
A fines de 1695 ya nada podía detenerla: ni los obstáculos exteriores, ni las pruebas anteriores, ni las largas esperas, ni aun la enfermedad... Mucho tuvo que esperar. Pero todo la había ayudado a madurar ampliamente su proyecto: SER de DIOS y por amor a El entregarse AL SERVICIO DE LA CARIDAD.
También nosotras entremos con veneración a esta Casa amada: visitemos la capilla, en el mismo lugar de la primitiva... el refectorio... la sala de la chimenea..... la farmacia de tantos recuerdos, donde Mere Poussepin atendió a tantos enfermos y alivio tantos dolores... la pieza donde Ella habitó y donde murió, lugar sagrado para nosotras.....
Penetradas del amor a Dios subamos esa escalera de su época... y con nuestra Madre adoremos al señor que nos a colocado también en la casa amada de la PRESENTACION.
JANVILLE desde 1797 Marie Poussepin envió sus Hermanas, como maestras y enfermeras a este sitio, donde estuvieron en el hotel Dieu, en el que la comunidad permaneció hasta 1967.
Durante la revolución Francesa las Hermanas continuaron prestando allí sus servicios como enfermeras. Mere La Croix , Superiora General en ese tiempo, encontró asilo en ese Hospicio y murió ahí en 1801, antes de la reconstitución. El Padre Granger ayudo a las Hermanas y trabajo por alcanzar la reestabilización, que se logro en el capitulo del 21 de Noviembre de 1803, reunió en la capilla de este hospital, y que eligió como superiora a Mere Agustín.
Después de la memoria preparada por el Padre Granger y presentada por Sr. Pelagie en 1807 en el capitulo de diversas Congregaciones convocadas por Napoleón, nuestras Hermanas emprendieron de nuevo la marcha, con un impulso lleno de fe y esperanza. Se bario el noviciado en la Maison Rose.
Nueva vida ....nuevas generaciones ..... para reemplazar a las sobrevivientes de la Revolución, a quienes se llamaban familiarmente con el nombre de Hermanas de la "antigua comunidad". Ellas transmitieron el espíritu y las costumbres y enseñaron a vivir con fidelidad los Reglamentos de Sainville dejados por Marie Poussepin.
De allí salieron las Hermanas en 1809 para atender el Hospital General de Tours, llamadas por el señor Obispo. Y como ahí se abría un amplio horizonte, en 1812 se transfirió a Tours, Casa de la Riche, la seda de la congregación.
Janville sigue hoy su obra y continuara siendo un lugar rico en la historia de la Presentación.
Celebre la acción de Sr. Saint Henri en los momentos difíciles de la guerra con los Prusianos en 1870-71. Su intervención valiente y decidida a favor de los heridos, ha dado lugar a que la ciudadanía diera su nombre a la calle del Hospital de ese tiempo. Su memoria se recuerda con cariño y gratitud.

DOURDAN...      SAINVILLE...     
JANVILLE...      
TOURS...




MARIE POUSSEPIN, UNA VIDA AL SERVICIO DE CARIDAD

La familia Poussepin se dedica, al igual que otras de su misma ciudad, a la fabricación artesanal de medias de seda. La industria familiar es floreciente y cuenta con la colaboración de numerosos aprendices jóvenes que se forman en el oficio.
En 1684, Marie Poussepin lleva la total responsabilidad de este taller, después de la muerte de sus padres. Francia vive en este momento profundas transformaciones sociales y económicas. Como mujer de empresa se adapta bien a estos cambios y sin temor introduce en su fábrica maquinaria nueva, importada de Inglaterra y abandona la seda para tejer con lana. De este modo Marie se convierte en pionera de una industria nueva.
Poco a poco Marie deja la dirección del negocio en manos de su hermano. Será en 1691 cuando Marie Poussepin se desprende de toda responsabilidad empresarial.
Desde muy joven, cuando aun vivía su madre, Marie era miembro activo de la Cofradía de la Caridad establecida en su parroquia. Ahora, liberada de las obligaciones comerciales, se puede dedicar más intensamente a las obras de caridad. Los últimos años del siglo XVII, no fueron fáciles para estas regiones de Francia, el hambre y las epidemias eran abundantes y aumentaba el número de pobres y enfermos. Hacia 1692, el P. Mespolié, dominico, visita Dourdan. De este modo Marie Poussepin conoce la orden dominicana y halla en ella una respuesta a sus deseos de una vida espiritual más intensa. Comprende que es el camino que Dios le señala y decide formar parte de la Tercera Orden de Santo Domingo. Este hecho marcará luego a la Congregación.
A principios de 1696, Marie Poussepin deja la ciudad industrial de Dourdan y se instala en Sainville, un pueblecito muy pobre y necesitado. Desea dedicar toda su atención a los más desfavorecidos, especialmente los niños y los enfermos.
Pronto se le unen un reducido número de jóvenes, carentes de medios de subsistencia, a las que ayuda enseñándoles a vivir cristianamente y a hacer de su vida un servicio para los demás. Nace así la primera comunidad de Hermanas Dominicas, dedicadas al servicio de la caridad. Toman como ejemplo la Virgen María en su Presentación.
A partir del mismo año 1696, Marie Poussepin inicia las gestiones legales necesarias para lograr la aprobación oficial de la Congregación. Los trámites son largos y laboriosos, y no se obtiene hasta l724.
Las constituciones de la Congregación, que ya ha comenzado su expansión por distintas diócesis de Francia, son autorizadas en 1738 por el obispo de Chartres. Este hecho significa el reconocimiento por parte de la Iglesia. En su último testamento, Marie Poussepin, recomienda a las Hermanas tener un vivo celo por la instrucción de la juventud, el cuidado de los pobres enfermos, el espíritu de pobreza y el amor al trabajo.
En la profundidad de su fe, Marie Poussepin comprende que se acerca a la plenitud, 90 años después de haber iniciado su vida, despojada, libre y serena, se entrega a la oración y al silencio. El Señor viene a buscarla el 24 de enero de l744.
Tras las huellas de la Fundadora.La vida de "la humilde, piadosa y caritativa Marie Poussepin", se prolonga en el tiempo y en el espacio, en cada hermana, en cada comunidad de Dominicas de la Presentación, a través de tres siglos de historia.
Europa, América, Asia y África son los cuatro continentes que en la rica gama de culturas de 36 países, acogen hoy la Congregación. Las hermanas, fieles al espíritu de su Fundadora, conscientes de los grandes cambios sobrevenidos en la sociedad, y la variedad de los pueblos donde se insertan, viven al servicio de la caridad, en una diversidad de respuestas tan amplia como las necesidades del mundo.
En escuelas, colegios, universidades como en talleres y centros de promoción y capacitación, las hermanas procuran la formación integral cristiana de niños, jóvenes y adultos, con preferencia por los más pobres; en pequeños dispensarios y centros de salud de la selva o la montaña, lo mismo que en grandes hospitales y clínicas de la ciudad, acogen la vida y la defienden, alivian el dolor, dan esperanza. Los ancianos, los niños sin hogar, los marginados sociales por la lepra, la drogadicción, la disminución psíquica saben de su entrega, de su cuidado por salvaguardar la dignidad humana que se esconde tras apariencias sin valor para el resto de la sociedad.
En las grandes zonas de marginación urbana y rural del tercer mundo, entre indígenas, negros y colonos, como en suburbios y pueblos de emigrantes del primer mundo, las hermanas defienden los derechos humanos de los más débiles y están a su lado para compartir su suerte y luchar para lograr unas condiciones de vida más dignas. En parroquias y campos de misión, a través de medios de comunicación, en organismos del Estado o de la Iglesia son gestoras y animadoras de programas de evangelización, se hacen mediadoras del mensaje cristiano en las situaciones de trabajo y en la vida ordinaria del hombre y la mujer de nuestro mundo.
Con esta diversidad de respuestas y en la unidad de un mismo espíritu, la Congregación fundada por Marie Poussepin, HERMANAS DE LA CARIDAD DOMINICAS DE LA PRESENTACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN,
no se aparta de la única finalidad que ella quiso darle: el anuncio de Jesucristo por el servicio de la caridad. Esta fidelidad de tres siglos, es prueba fehaciente de la santidad de su Fundadora: la Iglesia lo reconoce oficialmente el día 20 de noviembre de l994, en el acto solemne de su beatificación

ARCILLA ENTRE TUS MANOS

DEJEMOS QUE EL SEÑOR HAGA SU OBRA EN CADA UNO DE NOSOTROS.
ESTAS DISPUEST@?

"LAMPARA ES TU PALABRA PARA MIS PASOS...


LUZ EN MI SENDERO


HECHA LA REDES MAR ADENTRO

Y HOS HARÉ PESCADORES DE HOMBRES
CONFÍA PLENAMENTE EN JESÚS 
EL AMIGO QUE NUNCA FALLA.

Cancion Oficial Dia internacional de la Mujer - BRILLO DE MUJER - Ivan R...

ESPECIALMENTE PARA TÍ.